Un discurso de Alejandro Sanz, Presidente de ASECAL me inspira a continuar una línea de post que triangulan Administración con federativismo y comprensión.
Comprensión y conocimiento de un Sector que va mas allá de ser un producto o un tipo de alojamiento relevante. Elevado a la categoría de “Camping LifeStyle ” le atribuiremos connotaciones poliédricas. Tantos lados conforman la geometría de este complejo estilo de vida como la imaginación nos permite visualizar.
Extraigo del texto interesantes pensamientos y reflexiones:
- La importancia del trabajo en equipo de la colectividad.
- Debemos dar testimonio de que la realidad nos importa. Y realidad es que los campings existen y, colocados en un sistema de pesas y medidas, existen y pesan y son; aunque parezca mentira.
- Por eso nos importan mucho también las estrategias de comunicación que tienen que ver con nosotros. La comunicación, en el ámbito del turismo, es como el aire que respiramos.
- Acciones efectivas.
- La interacción de ambos conjuntos de medidas –racionales y afectivas- dan como resultado lo que ahora se llama cultura corporativa,
- Muchos creían era una causa perdida, la del mundo del camping
En síntesis: ha llegado el momentos de la unión de todos los lados del poliedro para crear una gran estrategia de comunicación impulsada desde los colectivos. Con acciones eficaces y de una forma racional (Con financiación y sin dilapidar recursos), de la mano de la administración y todos juntos, tenemos que meter un claro mensaje: “El camping existe y está vivo” en la mente de todos los ciudadanos de nuestra península.
Alejandro nos da muestra de ello con este magnífico discurso que pego a continuación y que nos demuestra que todos juntos podemos:
NOTA DE ASECAL :
El pasado 17 de Marzo, celebramos el I Convite de los Campings de Asecal, una agradable reunión en torno a una buena mesa, al que acudieron nuestros asociados junto con proveedores, prensa, la Directora General de Turismo y la Consejera de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León. En representación de la Federación Española, por imposibilidad del presidente (estaba en la reunión de la EFCO), acudió la vicepresidenta Ana Beriaín. El discurso de nuestro presidente, Alejandro Sanz, fue breve pero explicó a la perfección el espíritu que mueve las decisiones y estrategias de Asecal desde sus ya lejanos comienzos. Y lo explicó con su amena y erudita oratoria habitual.
Uno de nuestros conceptos básicos como asociación es unir y compartir. Por eso os adjuntamos el discurso. Quizá os ayude en vuestra gestión con las administraciones respectivas.
DISCURSO DEL PRESIDENTE ALEJANDRO SANZ
Excelentísima Sra. Consejera de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, Ilma. Sra. Directora General de Turismo, Sra. Vicepresidenta de la Federación Española de Campings, queridos compañeros de faena, colaboradores, amigos todos:
Déjenme comenzar mis palabras, que quiero breves pues no encuentro razones de peso suficientes como para martirizarles tontamente y arruinarles la velada, recordando una anécdota acontecida a esa vieja gloria de la literatura universal que fue, y sigue siendo, Jorge Luis Borges. Allá por los años 60, el escritor argentino, ya anciano y ciego, acudió a dictar una conferencia en la universidad limeña de San Marcos. La revolución –provocada esa vez y curiosamente por militares- parecía estar de nuevo a la orden del día e impregnaba el ambiente académico de un tono irreal y crispado. Comenzada la conferencia, algunos grupos de estudiantes comenzaron a insultar a Borges porque algunas de sus recientes declaraciones chocaban clamorosamente contra la ortodoxia revolucionaria que aquellos universitarios se sentían obligados a obedecer. Tras largos minutos de escándalo, durante los cuales Borges contemplaba el vacío con su mirada ciega, se hizo por fin silencio. El escritor comenzó a hablar de literatura con voz queda y quebrada. La luminosidad y la belleza comparecieron, y con ellas la magia de la palabra. El auditorio pasó de la rabia a la fascinación. Terminada la conferencia, llegó el turno de preguntas. La primera valió por todas: ¿Cómo es posible –preguntó un muchacho- que un hombre tan culto e inteligente como usted, señor Borges, se empeñe en oponerse al curso de la historia? La respuesta no tuvo desperdicio: “Oiga, joven, ¿no sabe usted que los caballeros sólo defendemos causas perdidas?”
Y es que no sabe uno ciertamente si la nuestra, la de los campings, es una causa perdida, que, de serlo, sería digna de defensa, desde luego, pues ya ha quedado dicho que son las causas perdidas las únicas que merece la pena defender. No sólo porque las otras se defienden solas sino porque como dice Mario Vargas Llosa, en su prefacio a la obra del eminente pensador sir Isaiah Berlin, The hedgehog and the fox [La zorra y el puercoespín] todas las utopías sociales, desde Platón a Marx, han partido siempre de un acto de fe: que los ideales humanos, las grandes aspiraciones del individuo y de la colectividad, pueden trabarse y germinar en hechos concretos.
Pero hecho, decía Martín Heidegger, es una palabra bella e insidiosa y posee todas las mañas para engañar. Para explicarme, y como quiera que el burro siempre vuelve a las coles, regresa este servidor a una fábula de Borges y verán que bien van a entender lo que quiero decirles: es aquel relato que narra la historia de unos cartógrafos a los que el Emperador ordena construir un detallado mapa del Imperio. Con nada se siente satisfecho el tirano y pide cada vez cartas más minuciosas y exactas. Hasta el punto de que el mapa final es de escala 1/1: cubre la entera superficie del Imperio y es tan exacto que no cabe distinguir entre la verdad y el simulacro. Más aún, el simulacro, es decir, la representación, llega a ser más real que la propia realidad. Con el paso del tiempo la confusión se va haciendo cada vez mayor porque el papel del mapa empieza a descomponerse y se mezcla con la tierra del Imperio, de manera que nunca se sabe si se trata de la realidad o de su copia. Y al final resulta que la realidad nada importa.
Querida Consejera, queridos amigos: La razón que hoy nos ha convocado aquí esta noche es, de modo eminencial, la de dar testimonio de que la realidad nos importa. Y realidad es que los campings existen y, colocados en un sistema de pesas y medidas, existen y pesan y son; aunque parezca mentira. Existen en ese mapa que los cartógrafos han pintado para el emperador. Representan, como puede verse aquí, un sector que agrupa a profesionales muy diversos, no sólo a propietarios y gestores de estos establecimientos sino a fabricantes, distribuidores y un enorme dédalo de empresas de servicios, de seguros o suministros que trabajan alrededor. Y esto es así aunque, como dijera Friedrich Dürrenmatt, el drama de nuestro tiempo sea tener que demostrar lo evidente.
Entonces el primer mandamiento es que los campings son.
El segundo es que no queremos ser de cualquier modo. Pretendemos configurar empresas con vocación de ser operativas y rentables; organizaciones pequeñas, sí, pero competitivas, ágiles, atentas a una realidad endemoniadamente cambiante, una realidad instalada en la complejidad y en entornos de vértigo. El camping es un ser vivo que se mueve, cambia, se transforma, crece, decrece.
La tercera nota es que los empresarios de camping somos amigos de la cooperación, de la colaboración con las administraciones. Colaborar es un espléndido negocio y más de uno me habrán oído referir la anécdota de la hija pianista de David Rockefeller la cual, tras asistir a la preceptiva formación musical, fue presentada en sociedad por sus padres. A ese destacado evento fue invitado el más prestigioso director del momento, Leopoldo Stokowski, que vivía en N. York. Comenzada la velada, sentaron a la criatura al piano y comenzó a aporrearle como buenamente sabía. Al concluir la interpretación, la sra. Rockefeller se precipitó a recabar la opinión del maestro. Stokowski contestó: “Mire usted, señora, su hija toca el piano con una escrupulosa fidelidad evangélica, de tal suerte que lo que hace su mano derecha no lo sabe su mano izquierda”. Pues bien, amigos, se trata de evitar esto precisamente. Si queremos que la música suene, y suene bien, ambas manos deben ponerse de acuerdo y colaborar: la administración, de un lado; el sector empresarial de otro. No hay otra receta.
En cuarto lugar quiero dejar constancia del esfuerzo que está suponiendo para nosotros el acometer procesos de organización. Creemos que cuesta mucho menos estar organizados que no estarlo. Y además es imprescindible si queremos ser eficientes, y queremos ser eficientes. La eficiencia, en términos económicos, me gusta expresarla con la teoría de los ceros:
- Cero defectos
- Cero demoras
- Cero papeles
- Cero averías
- Cero accidentes
- Cero conflictos
- Cero desprecio
Todo lo que no sea eso, es echar agua en un cesto. No quedaría nada.
Pero el beneficio, con ser una parte esencial del asunto, no lo es todo, no es ese omnium rerum compendium, como definía Baruch de Spinoza al poderoso caballero. Nos importa mucho ir creando estructuras empresariales más profesionales y diversificadas, nos importa liderar iniciativas en un sector tan dinámico como el turismo, nos importa trabajar bien. Y trabajar bien no consiste en estar imaginando cada día cosas disparatadas sino, como decía Jose María Pemán, no hay virtud más eminente que el hacer sencillamente lo que tenemos que hacer. No se trata de que nos salga un sexto dedo sino de que nos crezca la mano entera. Por eso nos importan mucho también las estrategias de comunicación que tienen que ver con nosotros. La comunicación, en el ámbito del turismo, es como el aire que respiramos.
No voy a fatigarles un minuto más. Permítanme solamente mostrar mi admiración y respeto por tantos pequeños emprendedores de nuestra tierra, personas metidas en la piel y en la fascinante peripecia del empresario, una persona que recorre una suerte de viaje mental que parte de lo conocido a lo desconocido y que crea futuro a partir de un mosaico de hechos, esperanzas, peligros y oportunidades. Y que produce un conjunto de acciones racionales que se materializan en un conjunto de estrategias y sistemas de gestión y en otro conjunto de acciones afectivas, propias de toda relación humana. La interacción de ambos conjuntos de medidas –racionales y afectivas- dan como resultado lo que ahora se llama cultura corporativa, de la que este encuentro es un buen ejemplo, y que no es sino esa forma tan especial que tienen de hacer las cosas las gentes que han sido tocadas por el espíritu de esta tierra magnífica que es la tierra de Castilla y de León.
Querida Consejera: presto ya a desollar el rabo a este discurso, permíteme añadir algo más a estos cuatro apuntes, malamente esbozados esta noche, sobre el mundo del camping. Y es nuestra más sincera alegría y gratitud. Alegría por vuestra compañía a nuestro lado, que nos honra sobremanera; y gratitud por el extraordinario impulso que nos habéis prestado y nos prestáis en nuestra tarea y por la resuelta voluntad con que habéis atendido las demandas y solicitudes de lo que muchos creían era una causa perdida, la del mundo del camping, y que vuestro compromiso y vuestro aprecio nos ha permitido afrontar y culminar, en poco más de dos años, en tantos e importantes objetivos.
Y vale, que quien dice con veinte palabras lo que puede decir con diez es capaz de otras muchas maldades, y no quisiera uno pasar por maledicente ni, menos aún, por malevolente. Les dejo solamente un ruego y un consejo, uno solo. El ruego es mío y es pediros a todos que pongáis los cinco sentidos en impulsar el formidable mundo del camping, tan lleno de oportunidades, incluso en días de hierro como los que estamos viviendo por razón de la crisis económica. Y el consejo es de don Salvador de Madariaga cuando advertía que el gran problema de los españoles es hacer fácil lo difícil, difícil lo fácil y hosco e inverosímil lo fácil y lo difícil. No caigamos en esa trampa.
Y ya está. Déjenme reiterar de nuevo mi agradecimiento a todos ustedes por su tranquila y honesta compañía, y a Dios por no haberme querido ni mudo ni muerto ni amortizado. Buenas noches.
Alejandro Sanz Peinado
Valladolid, 17 de marzo de 2010
I Convite de ASECAL (Asociación de Empresarios de Camping de Castilla y León)
Espero que hayáis disfrutado como yo de esta lectura…
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