Un cuento clásico que representa al tipo de personas que menos soporto. Te lo juro, no puedo con estos perfiles: NEGATIVOS

Un sábado por la mañana, de buen humor y con ganas Pedro se levanta con la idea de colgar ese cuadro que tanto le gusta y compró el otro día.

Se pone manos a la obra y empieza a recopilar el material necesario.

Cancamo, tornillos

Taco

Broca

Taladro

M…….

Me falta el martillo.

Bueno no pasa nada. Voy a pedírselo al vecino.

Sale por la puerta y piensa., con lo capullo que es, seguro que no me lo presta por pereza.

Sigue andando y piensa, seguro que lo tiene a mano y no me lo presta.

Sigue andando y haciéndose pajas mentales hasta que llega a la puerta del vecino.

Se lo imagina con el martillo a la espalda y diciéndole que no tiene ninguno.

Toca la puerta, el vecino le abre y Pedro le dice: METETE EL MARTILLO POR DONDE TE QUEPA.

El pobre vecino se queda con cara de gilipollas.

¿No te ha pasado nunca?

A mi muchas:

Seguro que me está oyendo la llamada y no me coge por que no quiere.
Seguro que lo esta haciendo adrede,
Hay quien piensa que si se piensa mal se acierta

Resumen: o somos tontos o nos falta empatía

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